jueves, 27 de marzo de 2014

Recensión 3 (Mezcua, N.)

¿Qué aprendizajes de educación física debería

 tener el alumnado al finalizar sexto curso de

 primaria?


Alfredo Larraz (2009).


Noé Mezcua Martínez. 2º Grupo de Educación Física Escolar.

RESUMEN:

El artículo comienza con una breve Introducción en la que el autor enuncia la importancia de construir los conocimientos y las competencias desde la motricidad y no al revés.

El siguiente punto del artículo corresponde a la organización de la Educación Física según el Real Decreto de Enseñanzas Mínimas de 2006, la cual se organiza en torno a cinco bloques de contenidos:
  1. Cuerpo, imagen y percepción.
  2. Habilidades motrices.
  3. Actividades físicas artístico-expresivas.
  4. Actividad física, salud (y educación en valores).
  5. Juegos y deportes.

Y continúa, tal y como expone la LOE (BOE, 2006), enunciando la agrupación de estos contenidos según tres criterios:
El desarrollo de las capacidades vinculadas a la motricidad, se aborda prioritariamente en los tres primeros bloques, los bloques tercero y quinto se relacionan más directamente con la adquisición de formas culturales de la motricidad, mientras que la educación para la salud y la educación en valores tienen gran afinidad con los bloques cuarto y quinto, respectivamente.

Larraz afirma que estos bloques no clasifican los contenidos con criterios lógicos, sino según tres criterios (uno es la psicomotricidad funcional, otro es la actividad física, deportiva y artístico-expresiva, y el último está basado en la salud y la educación en valores). Y esto no favorece la programación de las unidades de aprendizaje, ni su conexión con los diferentes contenidos.

La tercera parte del documento se refiere a qué Educación Física es necesario llevar a cabo en el aula.
Para ello este apartado comienza con el fin de la E.F., el cual es el desarrollo global de la persona (motrizmente, congnitivamente, social-relacionalmente y afectivo-emocionalmente).
Para ello Larraz presenta el concepto de conducta motriz, concepto que destaca a la persona que realiza un movimiento como parte central por encima del propio movimiento en sí. Ya que esto ayudaría a lograr el desarrollo de la globalidad de la persona que pretendemos.

El siguiente punto el autor presenta aquellas situaciones motrices que nos podemos encontrar en las clases de Educación Física y las relaciona con las diferentes posibilidades que estas permiten.
Estas son agrupadas en seis dominios de acción motriz:
- Acciones en un entorno físico estable y sin interacción directa con los demás.
- Acciones de oposición interindividual en un entorno físico estable.
- Acciones de cooperación en un entorno físico estable.
- Acciones de cooperación y oposición en un entorno físico estable.
- Acciones en un entorno físico con incertidumbre.
- Acciones con intenciones artísticas y expresivas.

El último apartado del documento se refiere al perfil que el alumnado bien formado en Educación Física debe tener tras finalizar sexto de primaria.
Y para llegar a este perfil, Larraz agrupa los contenidos que se quieran trabajar en los diferentes dominios de acción y dentro de cada dominio, sus conocimientos y saberes, las competencias propias y las actitudes que trata.

ASPECTOS DESTACABLES:

Veo necesario resaltar unas oraciones presentes en el documento con la que estoy totalmente de acuerdo y que me ha llamado bastante la atención:

La fuerza de otras disciplinas reside en la magnífica distribución de sus
saberes a lo largo del continuo educativo, y su debilidad en la falta de vida
y en la implicación de sus alumnos. Su debilidad es la fuerza de la
educación física, en cuya identificación de conocimientos y competencias
a hacer adquirir reside el eslabón débil. (Delaunay, 2004, p. 7)

En primer lugar queda claro que la E.F. no abarca únicamente aspectos motrices, a través de ella perfectamente se tratan contenidos de otras áreas, como puede ser la expresión oral (muy tratada en Lengua) o el ritmo (muy relacionado con la música y las Matemáticas).
Y es importante que en la E.F. se vean contenidos de otras materias para favorecer esa interdisciplinariedad tan buscada.

Pero no debemos olvidar que uno de los mayores fuertes, o el mayor, de la Educación Física es la implicación que “exige” a sus alumnos, la necesidad de que todo el alumnado participe y se encuentre activo (acciones en cooperación, acciones en oposición o acciones con ambas).

Y es esta implicación la que la distingue sobremanera del resto de asignaturas y le otorga, en general, una posición de popularidad por encima del resto de materias. Basándome en mi experiencia como alumno de Primaria que fui y también como alumno en prácticas que recientemente he sido, pude ver que esta área es la más esperada y de la que más contentos vienen los alumnos. Insisto, en general.

En relación con lo expuesto en el párrafo anterior, veo oportuno resaltar que esta “gran” implicación en otros casos provoca aberración por parte de algunos alumnos. Chicos o chicas que no se sienten cómodos en situaciones que exigen la puesta en práctica de la motricidad, o que debido a comentarios de compañeros, profesores o situaciones del entorno, han pasado a detestar estas prácticas

Otro aspecto que quiero acentuar es la frase que presenta Larraz en la página 47:

Educación física es educar las conductas motrices y también educar a la persona desde las conductas motrices.

Ya que entiendo que esta frase implica que en E.F. se deben trabajar las habilidades motrices para mejorar la aptitud física, etc. Pero también, y sobre todo, se debe tener en cuenta a las personas que van a realizarlas.

Y para educar a la personas desde las conductas motrices considero que es necesario que se elimine o se controle el “ganar a toda costa” y aquellas actitudes violentas y discriminatorias que con frecuencia se dan en las prácticas deportivas.

Para lograr esa educación, se debe formar al alumnado como espectador para que sepa comportarse ante eventos deportivos, demostrando respeto hacia el adversario y aceptando las derrotas de forma pacífica.

También es necesario hacer reflexionar al niño o niña sobre estas prácticas, aclarando por ejemplo que de una derrota se pueden sacar aspectos positivos a tener en cuenta en futuros encuentros y la importancia del componente lúdico y de cooperación del deporte, por encima de ganar.


ASPECTOS CON LOS QUE NO ESTOY DE ACUERDO:

La única pega que le encuentro al escrito, por no dejar este punto vacío, es que la organización que plantea Larraz favorece la programación del profesorado, pero no refleja la importancia de la salud y actividad física, desde luego no de la forma que lo hace el Real Decreto de enseñanzas mínimas (BOE, 2006).
Ya que el Real Decreto dedica un bloque de los cinco presentes a este aspecto, mientras que Larraz en sus dominios no lo recoge, sino que lo trata de forma general dentro de los dominios, en el apartado “actitudes”.

Tal vez también me ha faltado que Larraz aportara unos criterios de evaluación para los dominios que plantea, lo cual favorecería su puesta en práctica en el aula y una mejor valoración de la experiencia.

CONEXIÓN CON OTROS APRENDIZAJES:

Tras la lectura del análisis de Rosa Ortiz sobre el artículo de Valenzuela y Gómez López veo interesantísimo enlazar la Unidad Didáctica que presenta Rosa en su comentario con los dominios de acción de Larraz.

Ya que en esa U.D. nos encontramos con cinco sesiones, las cuales corresponden cada una a cada continente. De modo que aunque Rosa no expone una explicación de los juegos o actividades, cada sesión (de un continente) podría tratar uno de los dominios de acción y adaptar juegos de ese continente al dominio que estemos tratando.

Con esta agrupación quedaría un dominio sin tratar, el cual se podría tratar en conjunto a otro dominio en la misma sesión o bien en una sexta sesión que repitiera un continente.

ELEMENTOS CLAVE:

Considero que es clave la organización que el autor propone de los contenidos de E.F. en los dominios de acción como alternativa a lo establecido por el currículo.

Sobre todo para aquellas situaciones en las que la programación de los contenidos en sesiones sea compleja. Ya que programar actividades para tratar cada dominio puede resultar bastante más sencillo al tener que pensar por ejemplo situaciones en oposición, en cooperación, en entornos estables, etc. y adaptarlas a las características del alumnado.

BIBLIOGRAFÍA:

http://cancionesmotrices2b.blogspot.com.es/2014/04/recension-3-ortiz-r.html


1 comentario:

  1. Gran recensión Noe, especialmente en tu comparación de los dominios de acción con el currículum actual.
    También has citado a Rosa y efectivamente los dominios de acción pasan por alto muchas otras vertientes de la EF que no debemos depreciar.

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